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sábado, 2 de mayo de 2015

Crítica: “En la Inevitable Llegada del Otoño” (TGPost)

Gloria y Luis cumplen sus Bodas de Oro y para celebrar unen a toda su familia que fragmentada hace años deberá esforzarse por compartir un almuerzo, transmutando el drama en comedia.
El Teatro del Artefacto está ubicado en Sarandí 670 justo al lado de otro teatro al cual sugiero no entrar -sus empleados muerden. En cambio en el Teatro del Artefacto el espectador sí es bien recibido y… ¡hasta elige sus ubicaciones al conocido y viejo modo del tablero visto desde arriba!
La gran sala es cómoda y las gradas se levantan altas logrando que todas las ubicaciones sean buenas ubicaciones. Mientras está por empezar “En la Inevitable Llegada del Otoño” se ve la escenografía bajo tenues luces cálidas: Un gran comedor-cocina. Todo está ordenado, delicadamente ubicado y geométricamente pensado. Cerca de la mesa aparece una joven: Margarita.
Mientras ella juega sola con cartas llega su tío Lorenzo a saludarla entre risas de complicidad hasta que también llega  Mariano, hermano de Margarita, quien discute e insulta absolutamente todo. Al parecer, ellos se mueven a escondidas del resto de sus parientes que están por llegar a la casa. Es que sin dudas estamos frente una familia fragmentada que se esconde de sí misma y que, bajo la dirección de Pablo Viollaz, se aleja del dramatismo asentándose en la comedia. En “En la Inevitable Llegada del Otoño” hay sin dudas un equilibrio justo entre comedia y dramatismo, entre entretenimiento y profundidad. Entre gracia y belleza.
Esta historia familiar puede abordarse por cientos de aspectos. Por un lado Gloria, la madre de la familia, es dada de alta previsoramente por un cáncer que parece estar ganándole la pulseada. Sus hijos Mariano y Máximo están peleados a muerte entre ellos y Luis, esposo de Gloria, padre de ellos, está mal ubicado de por medio, mientras que Margarita sufre a escondidas por mal de amores y el único cómplice que puede escucharla es su tío Lorenzo cual Luis , tampoco puede ver…
Sin parecerse en absoluto a una tele-novela brasilera, “En la Inevitable Llegada del Otoño” se aproxima más a un cuento de Gorostiza, donde cada ladrillo ayuda a formar una inmensa construcción de emociones y mensajes. “En la Inevitable llegada del Otoño” se aborda sutilmente el modo en que las cosas se dan y que, tarde o temprano, sean buenas o malas, llegarán al punto de marchitarse desvaneciéndose en el olvido de pasado  tal como la frase del poeta  Libanes Kahil Gibrán: “Dentro del corazón del otoño, vive la primavera”.
La obra de Pablo Viollaz se presenta los sábados 20:30 hs. en el Teatro del Artefacto, Sarandí 760. Y es, sin dudas, un pulgar hacia arriba. Las actuaciones no pueden dejar de caer simpáticas ya que cada personaje está lleno de personalidad. Desde el desquiciado Mariano (Adrián Tórtola), al excéntrico Lorenzo (Alejo Olabor) hasta el firme Luis (Néstor Rosendo), sólo por mencionar algunos ejemplos.
Las idas y vueltas siempre se superan, y lentamente el espectador es llevado a lo profundo de un corazón familiar en crisis, para rescatar, como en toda situación límite, lo realmente importante.
Al igual que cada elemento de utilería es utilizado, cada palabra del diálogo cuenta. Ya que sin dudas esta es una obra realizada por un eficiente arquitecto.
por Fede Frisach
publicado en: http://tgpost.com.ar/critica-en-la-inevitable-llegada-del-otono/
el 1 de mayo de 2015

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